MUSICOSCOPIO.com usa cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de usuario, reproducir contenidos incrustados, permitir compartir contenidos en redes sociales y mostrar anuncios personalizados (Google Adsense). Para visitar la web, es necesario que aceptes las condiciones de nuestra política de cookies y de nuestra política de privacidad.


El acceso y el uso de esta web se rige además por las condiciones establecidas en su aviso legal.

Festival Sonorama - Crónica del Sonorama 2006.

Crónica del Sonorama 2006.

Publicado el 24 de agosto de 2006 en Festival Sonorama.

VIERNES, 18 DE AGOSTO.

La novena edición de Sonorama arrancaba con la incertidumbre de las condiciones meteorológicas, ¿llovería?, ¿no llovería?. Nuestros temores se vieron confirmados en el mismo momento en que sacamos la tienda de campaña de su funda. Llovería. Nos dimos toda la prisa del mundo en montar la tienda bien, para no despertarnos al día siguiente nadando y fuimos sin más dilación al Reciento Ferial de Aranda para ver el final de la actuación de Maga. En los escasos 500 metros que habría entre la horrorosa zona de acampada y la entrada al recinto dejó de llover y así continúo durante todo el fin de semana. Nos libramos del barrizal.

Llegamos justo cuando Maga terminaba su actuación y, como nota destacable, nos contaron que Ivan Ferreiro salió a cantar «19» con ellos.

A continuación, Nacho Vegas con sus Esferas Invisibles salió al escenario para desgranar los temas de su «Desaparezca aquí» con un par de paradas en sus anteriores discos. La música del gijonés provoca tantas filias como fobias, y en esta ocasión no iba a ser distinto. Entre alguna espantada y algún grito de «Eres un mito» se desarrolló una actuación muy intensa y con un excepcional sonido (como ocurrió durante todo el viernes) en la que tuvo incluso un recuerdo al recientemente fallecido Hilario Camacho.

En concierto en el Sonorama 2006.

Nacho Vegas y las Esferas Invisibles.

Tras el ex-Manta Ray llegó el turno de Ivan Ferreiro que creyó oportuno estrenar su próximo disco en el marco de un festival, lo cual provocó más de una deserción. La falta de rodaje de estas canciones se contagió al resto de su repertorio y los temas de su primer disco sonaron sin ninguna fuerza.

Comenzamos a tomar posiciones para ver a uno de los platos fuertes de la primera jornada, Ok Go. Los de Chicago no pasarán a la historia, pero es innegable que tienen un directo bastante solvente. Con un fantástico sonido y unas proyecciones de papel pintado retro fueron desgranando su repertorio puenteado por versiones de la ELO y de Pixies para terminar dejando al personal con una sonrisa en la boca cuando se pusieron a recrear la coreografía del video de su primer single «A million ways» sobre un playback. No descubren nada, no disimulan sus referencias, no matan, pero tienen actitud y energía en el directo y alguna canción por encima de la media del fashion rock que se lleva tanto últimamente.

En concierto en el Sonorama 2006.

Ok Go.

La anterior frase se puede aplicar perfectamente a Yeah Yeah Yeahs, aunque estos neoyorkinos en actitud y energía van más que sobrados, tienen para dar y regalar; además de más de una, de dos y de tres canciones que merecen ser recordadas. Vale, no están muy lejos de Siouxie and The Banshees, pero ¿cuántos grupos hay actualmente que no recuerden a nadie?.

En concierto en el Sonorama 2006.

Yeah Yeah Yeahs.

Antes dijimos que no llovería. Mentíamos. Un ciclón llamado Karen O pasó por el escenario del Sonorama para llevarse todo a su paso. Ya nos temíamos algo cuando empezó a sonar la batería tribal marca de la casa y los primeros acordes de «Black tongue», pero ni por asomo podíamos pensar que durante la siguiente hora y cuarto ibamos a presenciar semejante derroche de pasión sobre el escenario. ¿El concierto del festival? Luego si eso hablamos.

Una de las mayores faenas para un grupo que toca en un festival es que justo antes que tú haya un conciertazo. Bien pues a Babasónicos les pasó ésto y no consiguieron que me olvidara de mi cansancio por lo que decidimos ir a cenar algo a alguno de los puestos de comida mientras los escuchábamos de lejos.

A Standstill les tocó cerrar el primer día el escenario principal. Su post-rock no parecía a priori un buena propuesta para las 3 de la madrugada, cosa que se confirmó en el minuto 1 de su actuación, lo que provocó una gran espantada de la gente a las tiendas o a esperar que arrancara Humbert Humbert en la Zona de Baile. Como les vimos recientemente decidimos descansar para el día siguiente.

SÁBADO, 19 DE AGOSTO.

El sábado amaneció sin rastro de nubes para alegría de todos los festivaleros, con lo que al ver en el programa una cosa llamada «Almuerzo en las bodegas» a las 12 nos acercamos a Aranda a ver en qué consistía. Pues efectivamente era lo que era, Aranda de Duero, tierra de vinos y de morcillas, obsequiaba a los asistentes al Sonorama a un aperitivo en una bodega de la localidad.

Aunque se podía entrar en la piscina de la localidad con la pulsera del festival (que tomen nota otros festivales del detalle), decidimos descansar en el camping para ir pronto a los conciertos, y nos encontramos la agradable sorpresa del concierto de unos chicos llamados Proyecto Cunni en la zona de acampada. Sonaban muy bien, aunque en ocasiones parecía que estaban en un ensayo. Tienen canciones muy bonitas que se pueden escuchar en su myspace (www.myspace.com/proyectocunni), por lo que permaneceremos atentos a sus evoluciones.

La jornada oficial comenzó para nosotros con Lori Meyers, a los que parece haberle sentado bien el cambio de discográfica. Se nota que tienen muchos kilómetros de carretera en los últimos tres años, pues solventaron un apagón en el sonido terminando la canción con el único sónido que salía de sus amplificadores lo que provocó que el público se pusiera a corear la canción y a ovacionarles. Solucionado el problema, y aunque el sonido no se acabó de recuperar en perfectas condiciones, ofrecieron un concierto más que digno repasando sus dos discos.

En concierto en el Sonorama 2006.

Lori Meyers.

La Buena Vida se dedicó a presentar su último disco con alguna mención a sus grandes éxitos. Sin resultar tan emotivo como en otras ocasiones, ofrecieron un fantástico concierto, y es que un final con dos canciones como «Que nos va a pasar» y «Los planetas» ya lo quisieran para ellos otros muchos grupos.

Llegaba el turno de The Rentals, el grupo de Matt Sharp (bajista de Weezer) desaparecido en combate allá por 1999. Otros que se ganaron el sueldo con creces. Consiguieron dejar boquiabiertos a todo el festival con el derroche de energía que ofrecieron. Tras mil cambios de instrumentos, ya que todos tocaban todo, y cuando ya nos tenían rendidos a sus pies sonaron los primeros acordes del «Walk on the wild side» y ya fue el acabose. ¿El concierto del festival? Habrá que jugársela a los chinos con Yeah Yeah Yeahs, pero sí.

En concierto en el Sonorama 2006.

The Rentals.

Radio 4 volvieron a sufrir el sindrome del punto álgido y, tras el conciertazo de The Rentals, bastante tuvieron con aguantar el tipo y hacer bailar, lo cual no es poco.

Aparentemente Asian Dub Foundation no tenían nada que ver con el resto del cartel, pero tienen canciones muy buenas en sus primeros discos. Se olvidaron de sutilezas e hicieron mover al respetable a base de techno de garrafón y consignas anti-Bush. ¿Tuvo algo que ver el frío que hacía? Quizás. Eso sí, alguien le debería explicar al mc que «Hijo de puta» no es lo mismo que «De puta madre».

Para terminar, Delorean, tras sobreponerse a un lamentable sonido y cuando estaban ofreciendo el mejor concierto nacional del festival se vieron obligados a cortar por los retrasos horarios. Lo mejor que se puede decir de ellos es que si fueran neoyorkinos ahora mismo coparían las revistas de tendencias. Muy grandes.

Y con ellos nos despedimos hasta el décimo aniversario que, según la organización, promete sorpresas.

Comentarios cerrados